martes, 6 de diciembre de 2016

Reflexiones de un podemita.-

Para el próximo mes de febrero está prevista la segunda Asamblea General, que, con poco acierto, según mi criterio, se ha denominado "Vista Alegre 2".

¿Por qué digo con poco acierto?. La experiencia del período transcurrido desde aquella primera asamblea, hasta este momento, nos ha enseñado que las líneas de acción y actuación que se han seguido, no han sido las más adecuadas para conseguir unos objetivos que, en los primeros "balbuceos" del partido, considerábamos irrenunciables:
1º A nivel de organización,  construir una formación política sólida, con una democracia interna fuera de toda duda, en la que nosotras/os, -los círculos, las bases, el pueblo en definitiva-,  tuviésemos la voz y el voto.
2º  Llegar a las instituciones con una mayoría suficiente para iniciar el profundo cambio en nuestro modelo político, económico y social.

Al día de hoy, según mi criterio, Podemos no es una formación política muy distinta a los partidos tradicionales. Los distintos procesos electorales que se han sucedido en los últimos dos años y medio, nos han abocado a convertirnos en aquello que, ya en el Movimiento 15M, combatíamos con tanto ahínco. 
En esos procesos hemos ido perdiendo nuestras "señas de identidad", aquellas que se recogían en el manifiesto "Mover Ficha". Y, desde "las élites" del partido, se ha tratado de justificar esa "deriva", aduciendo que los procesos electorales nos obligaban a actuar así.

A nivel interno, ¿qué tenemos al día de hoy?. Desde mi punto de vista, tenemos una profunda división, que empezó a fraguarse la misma noche en la que se clausuró la Asamblea de Vista Alegre.
Aquella primera Asamblea General, que hubiese debido dar cohesión y unidad al partido, fue el germen de las distintas corrientes críticas que surgieron en los meses subsiguientes, desde Andalucía, hasta la cornisa cantábrica. Y ello por el proceder de "unas élites", que, en muchos casos, antepusieron sus propios intereses, -personales o de grupo-, a los intereses de todas aquellas personas que depositaron su confianza en una nueva formación política que, aunque Juan Carlos Monedero lo haya negado públicamente, "había bebido de las fuentes del Movimiento 15M"-   

¿Que obtuvimos?. Obtuvimos, bien es cierto, cinco escaños en el Parlmento Europeo; pero también es cierto, obtuvimos la ruptura con unos de los principios que hubiesen debido informar todo nuestro quehacer político: hacer política desde las bases. 
Los círculos, en gran medida, perdieron ese protagonismo que todas/os esperábamos tuviesen, quedando relegados a una figura desprovista de cualquier capacidad de decisión. El poder se concentra en "las élites", ya sea a nivel estatal, autonómico o municipal. Son los Consejos Ciudadanos los que, actuando, en la gran mayoría de los casos, a espaldas de las bases, toman las decisiones, que, por otra parte, vienen "diseñadas" desde la cúpula del partido.

Los inscritos, las bases, el pueblo, obtuvo una manera de "participación", en los procesos de "maduración"  del partido, un tanto singular: votar a través de las redes sociales aquello que "las élites" proponían. Y, resulta grotesco, que a muchas de esas votaciones se les denominase "asambleas". 
Esa ha sido otra de las carencias que nuestro partido ha tenido en estos años: las asambleas presenciales, por ejemplo, a nivel municipal, han brillado por su ausencia, toda vez que el Consejo Ciudadano de turno permanecía "enrocado", en su "área de confort", desoyendo, una y otra vez, las pretensiones de los círculos, inscritas/os, bases y el pueblo.
Por otra parte, el proceso de las elecciones primarias pronto se convirtió en una "gran falacia", ya que las listas venían diseñadas, -e impuestas-, desde el "órgano de poder correspondiente", cuando no de la propia cúpula del partido.

Desde el punto de vista de nuestras acciones en las instituciones, creo que hemos de reconocer que se han cometido grandes errores, si bien, también es justo reconocer que se han conseguido algunos logros. Errores imputables, en su mayoría, a esa "cúpula", que, en los albores de nuestro "estreno" en "la arena parlamentaria estatal", también empezó a "hacer aguas". Errores, por otra parte, que nos llevaron a perder casi un millón de votos en las elecciones generales del pasado mes de junio.

Pienso que difícilmente se puede estar "en los problemas reales de la gente", -y, menos aún, darles alguna solución-, si no tenemos la capacidad de afrontar con decisión, y buscar soluciones,  los problemas internos de la propia organización. 
En los últimos años nos hemos dejado "arrastrar" por unos acontecimientos que nos han ido superando, -hasta llegar a la actual situación-, porque, -a nivel general-, no hemos tenido capacidad más que para adoptar "las tácticas del avestruz", rehuyendo, una y otra vez, afrontar esa realidad que ha venido resquebrajando, -hasta culminar en la ruptura actual-, "un edificio construido sobre cimientos de arena". 
Constatar tales hechos y tratar de hacer llegar a las/os interesadas/os esas reflexiones, no con ánimo de crítica destructiva, sino con la intención de que entre todas/os trabajemos para buscar soluciones que vengan a hacer de Podemos una formación política que genere, de nuevo, confianza e ilusión, no entiendo que sea "mirarse el ombligo". 

Hemos de superar esos posicionamientos que nos están dividiendo, ¡-ya está bien de pablistas, errejonistas, anticapitalistas, etc...!- y buscar las vías que nos conduzcan a conformar una organización sólida, coherente y que de verdad sea una alternativa a la política que se ha seguido en este país en los últimos treinta y ocho años. 

Respecto a las ambiciones personales, sería muy deseable que, quienes las tengan, se pregunten a sí mismas/os por qué y para qué están en Podemos. Insisto en una idea que ya esbocé anteriormente: Aquí no estamos para tratar de medrar a título personal, actitud que tanta repulsa nos producía,- y nos sigue produciendo-, en las personas que integran esas formaciones políticas que hemos denominado "casta"; aquí estamos, -al menos, en mi caso-, para tratar de establecer un modelo político que gestione la "Res Publicae", lo que es de todas/os, de la manera más eficaz, justa y transparente posible, dando voz y voto, -en el contexto de una democracia participativa-, a quienes son las/os legítimos titulares de lo Común, es decir, todas y todos.


¿Y esa asamblea prevista para febrero se pretende que sea una "Vista Alegre 2?. No, cambiemos el nombre; pero sobre todo, hemos de cambiar la manera en la que se ha venido construyendo Podemos desde aquella asamblea de triste recuerdo. 

Reflexiones de un podemita

Fuente: Post en Podemos










domingo, 19 de octubre de 2014

"Ganemos Granada" tras su asamblea constituyente.-

El pasado día 16, en el salón de actos del IES Hermenegildo Lanz, se celebró la Asamblea Constituyente de "Ganemos Granada".

El acto, al que asistieron aproximadamente unas 180 personas, se desarrolló en un buen ambiente de participación y debate, salvo en la aprobación del documento denominado "Llamamiento", -primer punto del orden del día-, que, tras su lectura y sin debate alguno, fue sometido a votación, siendo respaldado por la mayoría de los asistentes, con tres votos en contra y dieciséis abstenciones.

Aprobado el "Llamamiento", se procedió a informar de la disolución del Grupo
Motor, que, desde la anterior asamblea, ha venido gestionando la organización, así como los grupos de trabajo que se habían creado de manera transitoria.

Tras una breve pausa, que se acordó para que los asistentes a la asamblea que así lo quisiesen se inscribiesen en los nuevos grupos de trabajo, se procedió a la creación de aquellos, dejando abierta la posibilidad a la incorporación de nuevos miembros e, incluso, algún nuevo grupo.

Los grupos de trabajo que se crearon son los siguientes:

  • Grupo de Programa.
  • Id.  de Código Ético.
  • Id.  de Coordinación y Organización.
  • Id.  de Comunicación.
  • Id.  de Apoyo Jurídico.
  • Id.  de Finanzas.

Si bien, como antes he comentado, la participación y el debate estuvieron en un nivel muy bueno, algunas intervenciones pusieron de manifiesto determinadas carencias, tales como la falta de definición de "Ganemos Granada" desde la perspectiva jurídica,  la inexistencia de unas estructuras de carácter organizativa, así como la ausencia de portavoces.  

Cuando se pasó al punto del orden del día en el que se trató sobre la "hoja de ruta", los debates fueron muy intensos e interesantes.

Se presentaron dos propuestas, una de ellas, al parecer, respaldada por un buen número de personas que habían formado parte del Grupo Motor; la otra, sin otro respaldo inicial que el de su autor.

En la primera de las propuestas se pretendía realizar las primarias para elegir a los candidatos en las próximas elecciones municipales antes, incluso, de tener redactado el programa. De ahí, según dijo la ponente de la propuesta, que no hiciesen falta portavoces, ya que los candidatos serían designados en torno al día 15 del próximo diciembre.

La otra propuesta, más medida y acorde con una organización de las características de "Ganemos Granada" según mi criterio, establecía como prioritario la elaboración del Código Ético y el programa, llevando las primarias a finales de febrero o principios de marzo de 2015.

El debate fue tan intenso y las posturas se  polarizaron de tal manera, que no fue posible llegar a un acuerdo distinto a convocar una asamblea extraordinaria el próximo día 29 del mes en curso para tratar sobre la hoja de ruta y otros asuntos que quedaron sobre la mesa sin decidir, especialmente, el referido a los portavoces.

Relatado, a grandes, rasgos lo acaecido en la asamblea que nos ocupa, quisiera pasar a tratar de analizar algunas cuestiones que, si bien se pusieron de manifiesto en aquella, ya se venían tratando en el contexto del Grupo Motor.

Una de ellas, que va a condicionar todos los demás aspectos de la organización, es la forma jurídica.
Creo que no es excesivamente aventurado pensar que podrían existir determinados sectores en el seno de la nueva organización política, especialmente interesados en posponer la decisión sobre tal cuestión.

Se puede leer en el documento que citaba arriba, "Llamamiento": "Ganemos Granada se constituye como una iniciativa ciudadana abierta para construir una ciudad más humana, justa y democrática. Llamamos a la ciudadanía,
colectivos y organizaciones sociales y políticas que quieran cambios democráticos profundos en nuestro municipio, a participar en un proyecto político que nos permita gobernar Granada".


Según lo expresado en el "Llamamiento", sería conveniente aclarar cuanto antes si "Ganemos Granada" tiene intención de conformarse como una plataforma electoral de base ciudadana, en la que tendrían cabida todas las personas, -independientemente de sus ideologías o filiaciones políticas-, que, a título personal y como integrantes de la plataforma, quieran trabajar por implantar en la gestión del municipio unas políticas alejadas de las que se han venido aplicando en las últimas décadas; o, por el contrario, pretende conformarse como una organización, -posiblemente, partido político-, que tiene como finalidad coligarse con otras fuerzas o partidos, -Podemos, Izquierda Unida, Equo, etc..., para acudir a las elecciones municipales del próximo año.

Desde mi punto de vista es muy importante que esa decisión se tome a la mayor brevedad posible, como antes comentaba, ya que de ella va a depender no sólo la figura jurídica, -y la estructura organizativa que, desde mi punto de vista, es necesario crear ya-, sino, lo que es más importante, los apoyos de los ciudadanos y ciudadanas de nuestra ciudad.

Parece evidente, al menos para mí, que los/as granadinos/as darán su apoyo o no a "Ganemos Granada" en base a las posiciones ideológicas o políticas que tengan a nivel personal. Por ello, pedir apoyos sin clarificar lo que anteriormente he
manifestado puede  ser contraproducente para la organización, al crear una incertidumbre  en la ciudadanía que podría derivar en una clara desconfianza.

No son de recibo, en este nuevo marco político que estamos creando, posiciones que podrían parecer a los ciudadanos y ciudadanas opacas o verdades incompletas. 

En este nuevo marco político hay que actuar con total transparencia y honestidad, creando cauces para la efectiva participación de las personas que quieran hacerlo.
Si desde su creación no es esa la línea de "Ganemos Granada", la iniciativa se podría ver inexorablemente abocada al fracaso.



Algunos enlaces de interés:
http://www.ganemosgranada.org/
http://ganemosgranada.org/llamamiento7.php
http://ganemosgranada.org/principios.php






domingo, 12 de octubre de 2014

Podemos ante su Asamblea Constituyente.-

Para el próximo fin de semana está prevista la Asamblea Constituyente de Podemos, que se celebrará en Madrid con participación directa de todos/as aquellos/as que tengan posibilidad de asistir presencialmente y, a través de las redes, de quienes estén interesados/as en seguirla.

En la citada asamblea se tratarán diversos asuntos, entre ellos los relativos a la estructura organizativa de la formación política.

Desde que los actuales gestores de la organización remitieron a los círculos un primer borrador sobre tal estructura, han sido muchas y variadas las aportaciones que se han venido haciendo a ese primer texto, -de carácter orientativo-, con distintos enfoques y diversos intereses.

Posiblemente uno de los intereses más comunes de quienes, de una u otra manera, hemos colaborado en la redacción de textos alternativos, ha sido, y es, que la estructura organizativa venga a configurar un espacio político en el que, a nivel interno, exista una efectiva democracia participativa. Un espacio político en el que todos/as los/as integrantes de la organización puedan acceder efectivamente en igualdad de oportunidades a los distintos cargos de responsabilidad.


Por otra parte, sería un error de bulto, al menos desde mi punto de vista, configurar una organización en la que existiese un/a único/a “Secretario General” o, como se ha venido denominando hasta ahora, Portavoz.

La Portavocía, - o Secretaría General-, habría de contar con, al menos, tres personas, incluso, mejor aún, cuatro, con objeto de aplicar fielmente en ese órgano el principio de paridad entre hombres y mujeres. Su ejercicio sería de forma colegiada.

Hay otras muchas cuestiones relacionadas con la estructura organizativa en las que sería necesario incidir; no obstante, con objeto de no extenderme en demasía, remito a un proyecto cuyo enlace indico al final.

Junto a la aprobación de una estructura organizativa acorde con los principios que se han venido desarrollando en los últimos años, -cuyo germen fue el Movimiento 15M-, en la citada asamblea se habría de clarificar definitivamente la posición de Podemos antes las elecciones municipales del próximo año.

En los diversos círculos existen posturas que pueden llegar a ser contrapuestas. Si, por un lado, se está postulando que Podemos acuda a las próximas elecciones municipales como tal organización; por otros, no se considera adecuado hacerlo así.

Hace poco más de una semana, P. Iglesias, en declaraciones a una cadena de televisión nacional, sostenía que Podemos no irá a las municipales como tal, sino con otras “marcas”. No sabemos si tales declaraciones obedecían a una postura estrictamente personal o a una “directriz” orientada a la asamblea de la próxima semana.

Así mismo, habría de ser la asamblea la que estableciese con total claridad los elementos básicos y comunes respecto a las coaliciones con otras fuerzas políticas, así como para posibles pactos post-electorales.

Todo ello destinado a dejar constancia ante la ciudadanía de que Podemos no es un partido político más, sino una fuerza que realmente tiene como finalidad gestionar lo publico de manera transparente, solidaria y con la efectiva participación de todos y todas que quieran hacerlo.


Granada, 12 de Octubre de 2014


Enlace citado:

martes, 3 de junio de 2014

Una abdicación esperada.-

A primera hora de la mañana de ayer se conocía la abdicación del que fue durante muchos años, a pesar de algunas sombras en acontecimientos relevantes en nuestra reciente historia, el personaje público más respetado por una mayoría de la ciudadanía española.

Respeto que en los últimos años ha ido perdiendo por sus desafortunadas veleidades y algún caso de presunta corrupción que ha salpicado de manera significativa a la Casa Real.

Juan Carlos I accedió al trono de España como consecuencia de una designación realizada directamente por el entonces Jefe del Estado, general Franco, en un contexto político no democrático, al amparo de la denominada Ley de Sucesión de 1947, una de las ocho Leyes Fundamentales del régimen franquista. 

La citada Ley, presentada a las Cortes y sometida a referéndum, fue duramente contestada por el heredero legítimo de los derechos dinásticos de la Casa de Borbón al trono de España, el padre de Juan Carlos, Juan de Borbón.

Posteriormente, en el año 1969, el general Franco designa a Juan Carlos su sucesor, otorgándole el título de Príncipe de España. Al fallecimiento del dictador, Juan Carlos le sucede en la Jefatura del Estado, a título de rey.

El general Franco, pues,  no restaura la monarquía, sino que instaura una nueva monarquía, aún siendo el designado miembro de la dinastía Borbón. Monarquía, que en sus inicios no tiene otra legitimación que la voluntad del dictador y sus Cortes. 

Así pues, Juan Carlos I se convierte en rey de España sin legitimidad democrática ni legitimidad dinástica,  derechos estos últimos que  siguen perteneciendo a su padre. No será hasta el 14 de mayo de 1977 que Juan Carlos I, por la abdicación de Juan de Borbón, ostente esa legitimidad dinástica.

La aprobación, en referéndum, por la mayoría de los españoles del texto constitucional, en el que se establecía como modelo político de estado una monarquía parlamentaria, dota a esa monarquía de legitimidad democrática, puesto que, -de manera explícita o tácita, según las diversas opiniones-, es el pueblo, que constituyéndose en  titular de la soberanía nacional, acepta y refrenda esa monarquía.  

No se puede sostener que en la mayoría de los españoles haya existido a lo largo de estos años de reinado un sentimiento monárquico, sino, más bien, un sentimiento "juancarlista".

Reconociendo las importantes aportaciones que el rey ha realizado en la transición democrática y durante muchos de los años de su reinado, no podemos olvidar que en los últimos años no ha tenido la capacidad suficiente para mantener una línea de actuación exigible a un Jefe de Estado. Como decíamos al principio, sus propias veleidades y la nefasta gestión del caso en el que se ha visto imputada una de sus hijas, han conducido a la pérdida casi absoluta del apoyo popular que Juan Carlos I tenía.

Con su abdicación, -que hace bastante tiempo habíamos pedido, un tanto socarronamente,   a través de una página de la Red-,  se pone punto y final al "juancarlismo", una peculiar "monarquía" que no es posible tenga sucesor.

Ahora es el momento de que el pueblo ejerza ese poder que emana de la soberanía, para decidir el nuevo modelo político del Estado. El "juancarlismo" ya está enterrado, aunque su protagonista siga entre nosotros. Su hijo y heredero, que reinará con el nombre de Felipe VI, aún contando con la legitimidad dinástica, carece, desde mi punto de vista, de legitimidad democrática, ya que no será elegido por el pueblo. 

Desde esa perspectiva, sí es posible comprender que en la mañana de ayer se convocasen desde las redes sociales concentraciones en la mayoría de las ciudades españolas para manifestar públicamente ese rechazo a que se nos vuelva a imponer un rey, un Jefe de Estado, que ni hemos elegido ni queremos.

¿Por qué no un referéndum?. El pueblo que en 1978, en unas circunstancias muy particulares, apoyo aquel texto constitucional, hoy tiene el derecho y el deber de tomar las decisiones que estime más oportunas. ¿Acaso la mayoría absoluta de un partido político, o más de un partido, -al día de hoy seriamente mermada a juzgar por los resultados de las recientes elecciones al Parlamento Europeo-, se puede imponer a los deseos mayoritarios de los ciudadanos y ciudadanas?.

¿Nuevamente, como ya ocurrió en el caso de Irak, se van hacer oídos sordos a lo que la ciudadanía está exigiendo?. 
Y lo que está exigiendo la ciudadanía quedó patente en la tarde de ayer en calles y plazas de un número muy importante de ciudades. 

En Granada, en la Plaza del Carmen, se concentraron personas de todas la edades, con una asistencia muy significativa de jóvenes. En un ambiente cordial y festivo, con decenas de banderas tricolor ondeando al viento y el Himno de Riego como música de fondo, se exigió un referéndum para que la mayoría de la ciudadanía de este país decida el modelo político del Estado.

Una concentración que desbordó la capacidad de la plaza, quedando bloqueada la calle Reyes Católicos, a la que, a medida que transcurrían los minutos, se iban incorporando nuevos grupos de personas que querían vivir aquellos momentos cargados de emotividad.

Aunque la intención era disolver la concentración allí mismo, diversos colectivos postulaban hacer un recorrido que, inicialmente, se concertó hasta Plaza Nueva. Sin embargo, no fue posible disuadir a los más jóvenes de marchar hacia la sede de la Subdelegación del Gobierno.

La Gran Vía se inundó, una vez más, de miles de personas que, con el mismo ambiente cordial y festivo que antes cité, al parecer, llegaron hasta la confluencia con la Avda. de la Constitución.

Volvía a la casa, tras haber estado tomando unas cervezas con un grupo de amigos, en torno a las once de la noche y me llamó la atención la presencia de varias unidades de policía antidisturbios próximas a la rotonda que existe en El Triunfo. Pequeños grupos de jóvenes, en total no más de 40 o 50, estaban en torno a la rotonda.

Al principio no me percaté de nada extraño, pero al ver ondear la bandera en el mástil que allí existe, observé que no era la habitual, sino una bandera tricolor de grandes dimensiones.

Continué mi camino mientras algunos policías arriaban la bandera.

No era un 14 de abril,  pero sí un dos de junio.




Imágenes fotográficas: José Luis Hens Terrón
Imágenes utilizadas en los collages: el diario.es, www.efedocanalisis.com, www.alertadigital.com, www.pahoreca.com, www.planetaazul.com, Spanish+Royals+Attend+Audiences+Zarzuela+Palace+DmavWeyvwEqx.
  


viernes, 9 de mayo de 2014

Inicio de la campaña electoral. Elecciones al Parlamento Europeo.-


A las 0,00 h. de hoy se ha iniciado una campaña electoral más para los partidos políticos que en el transcurso de los últimos treinta y cinco años han venido concurriendo a las distintas convocatorias electorales en nuestro país.

Sin embargo, para algunos partidos y otras formaciones políticas, esta campaña para las próximas elecciones al Parlamento Europeo, supone su "bautismo de fuego" en  las actividades electorales. 

Tal es el caso de la Agrupación Electoral Recortes Cero, que en la pasada madrugada procedía a pegar sus primeros carteles. En concreto, un grupo de jóvenes universitarios pertenecientes a la agrupación de Granada, con esa gran ilusión, -y la inexperiencia-, que se deriva de realizar estas tareas por primera vez, iniciaban en diversas zonas de nuestra ciudad su particular "examen de grado".



Recortes Cero, que utiliza el lema “DÍSELO CON TU VOTO: RECORTES CERO”, con su programa electoral, y el apoyo de varias organizaciones de carácter político, -entre las que se encuentran  Asociación Promotora de Agrupaciones Electorales, Gobierno del Pueblo, Asociación Democracia Real Ya, Partido Demócrata Social y Autonomista, Partido de la Transparencia Democrática, Asociación Independiente Radiodifusión Entreculturas, Unificación Comunista de España, Alternativa Calvià, Democracia XXI.20 El Poder en el Pueblo, Grupo Verde Europeo, Los Verdes-Ecopacifistas, Los Verdes-Grupo Verde, Los Parados y Planeta Verde-, pretende que la ciudadanía conozca que es "una alternativa que responde a los intereses y las demandas del 90% del pueblo. También a los de los trabajadores".

El acto de la pasada madrugada no fue más que el comienzo de una ingente labor que, en el transcurso de las próximas dos semanas, habrán de realizar los integrantes de la agrupación electoral para hacer llegar a la ciudadanía ese mensaje que está materializado en su programa.

A estas elecciones concurren otras formaciones políticas, surgidas también en los últimos meses de los distintos movimientos ciudadanos, especialmente del Movimiento 15M, -del que en breve se celebrará el tercer aniversario-, que tienen igualmente la pretensión de introducir en nuestro sistema político todas aquellas modificaciones que no sólo vengan a poner fin a una manera torticera de gestionar lo público, sino también a iniciar un profundo proceso de cambio que culmine en un sistema político, económico y social en el que la ciudadanía pueda participar de manera activa y no sólo a través de sus representantes políticos. Un sistema en el que los grandes desequilibrios de carácter económico y social que hoy existen, se reduzcan de tal manera que todos los ciudadanos y ciudadanas tengan la oportunidad de vivir con dignidad.

Ya he comentado en muchas ocasiones que hubiese sido partidario de una sola candidatura de base ciudadana, en la que hubiesen confluido todas estas formaciones de nuevo cuño y raíces comunes. Ello no ha sido posible para estas elecciones; sin embargo, no pierdo la esperanza, -ni dejaré de postular en tal sentido-,  en que ello sea una realidad para la próxima convocatoria electoral.

El próximo día veinticinco será la ciudadanía la que exprese en las urnas su deseo de cambio o de permanecer en un sistema político que, como ha quedado suficientemente demostrado en estos treinta y cinco años de democracia, ha derivado hacia una situación insostenible, en la que la soberanía del pueblo, la justicia, la libertad efectiva, las políticas de carácter social,... no son más que palabras escritas en nuestra constitución.

Desde aquí hago un llamamiento a todos esos ciudadanos y ciudadanas a los que el hartazgo de tal situación les ha llevado a desentenderse de los asuntos políticos, para que se unan a todas las personas que estamos tratando de buscar soluciones válidas; a todas las personas que, integrándonos en movimientos ciudadanos y otras organizaciones políticas, tenemos como principal objetivo alcanzar una sociedad en la que la cooperación, la solidaridad y el respeto nos conduzcan a ese sistema político, económico y social, en el que los derechos y valores que se plasmen en la constitución constituyan el "tejido vivo" en el que desarrolle la sociedad de nuestro país. 

El próximo día 25, si realmente queremos ese cambio, si consideramos que la actual situación es insostenible, no debemos decir para nosotros mismos: "¿para qué voy a ir a votar?; no, porque con tales actitudes nada cambiará.

El próximo día 25 hemos de darle una oportunidad a la esperanza de millones de ciudadanos y ciudadanas. Sólo nosotros tenemos el poder, -ese poder que emana de la soberanía nacional que reside en todas y cada una de las personas que conformamos el pueblo español-, para convertir esa esperanza en realidad.




Democracia XXI.20: El poder en el Pueblo
Integrado en el grupo de apoyo a la Agrupación Electoral Recortes Cero.









jueves, 8 de mayo de 2014

Renta Básica: la Iniciativa Legislativa Popular.-

En el contexto del ciclo de seminarios denominado "Miradas al mundo", que viene organizando el Instituto de la paz y los conflictos de la Universidad de Granada, el pasado martes, 6 de mayo, en colaboración con el "Grupo Contenidos UGR-15M", se celebró una sesión con la denominación: Del Salario Social a la Renta Básica de las iguales”. 

Como ponente intervino Simón Castillo Lindell, miembro de la “Plataforma Andaluza por la Renta Básica de las iguales” y de “Coordinación Baladre” (Coordinación estatal de luchas contra el paro, la pobreza y la exclusión social).


Tras la presentación del ponente, éste inició su exposición haciendo referencia a los subsidios de carácter social que existen, o han existido, en nuestro país, para, posteriormente, centrarse en la denominada Renta Básica de las Iguales y la ILP que a principios de este año se presentó en el Congreso de los Diputados.

La exposición, si bien fue interesante desde el aspecto informativo, en algunos momentos llegó a resultar tediosa, -según mis apreciaciones-,  por la dinámica con la que el ponente la desarrolló. La manera monocorde y, a veces, dubitativa de su intervención, así como el excesivo tiempo dedicado a las explicaciones sobre los subsidios sociales existentes, restó agilidad a una sesión que esperaba estuviese dedicada fundamentalmente al debate de todos aquellos aspectos que han de ser analizados ante la presentación de la ILP antes mencionada.

Para no extenderme en exceso, me voy a centrar en la parte fundamental del contenido de la iniciativa legislativa, -el texto completo se puede leer accediendo a la página:  Texto de la ILP | Iniciativa Legislativa Popular de Renta Básica.-,  no sin antes apuntar que el colectivo Baladre, inició su andadura hace ya más de treinta años.

La pretensión de los promotores de la ILP es la constitución de un derecho, -fundamental, indicó el ponente-, en favor de cualquier residente en nuestro país, que venga a establecer una obligación para el Estado, consistente en  abonar a los ciudadanos una cantidad mensual, -el ponente la cifró en 900,00 € mensuales para cada persona, de los que el 20% se destinarían a un fondo denominado "Renta Básica" y el 80% a las personas-, para que se pueda tener una vida digna.

Tal derecho tendría las siguientes características:

- Individualidad.- En contra del criterio de algunos subsidios actuales, que  consideran las circunstancias familiares, este derecho sería aplicable a las personas a título individual.

- Universalidad.- Como ya se ha comentado anteriormente, consistiría en  un derecho aplicable a todas y cada una de las personas residentes en el país.

- Incondicional.- Estaríamos ante un derecho no sujeto a condición alguna, salvo la ya comentada en relación a la residencia. Ello comportaría  que los beneficiados no estarían sujetos a "contraprestación" alguna. Expresado de otra manera: cada uno se podría dedicar a lo que quisiese, ya que no se tendría obligación alguna, -en el ámbito de este pretendido derecho-, con el Estado.


La primera pregunta que nos podría surgir ante tan magníficas perspectivas podría ser: ¿de dónde se van a obtener los recursos para hacer efectivo el pretendido derecho?.  

La solución que dan los responsables de la iniciativa, según el ponente, es bien fácil: "repartamos la tarta". 

Sí, una solución genial, pero  solución que nos conduce irremisiblemente hacia una multiplicidad de problemas a los que hay que dar a la vez solución. 

No es mi intención desanimar a los promotores de la ILP, pero tal pretensión, -viable, tal vez, en una sociedad idílica-, la entiendo absolutamente alejada de la realidad, no sólo presente, sino también futura, -a medio, largo  y muy largo plazo-, de nuestra sociedad.

Pero no sólo eso, la pretensión en sí es injusta, -desde la perspectiva social actual en la que estamos inmersos-, toda vez que establecería un derecho universal para personas entre las que existe una inmensa diferencia en sus circunstancias personales. Planteada tal objeción, el ponente respondió que injusticias son las que hoy existen. Y llevaba razón el ponente, hoy existen grandes injusticias, pero ¿qué se pretende eliminar unas injusticias imponiendo nuevas injusticias?. 

Una de las cuestiones que se plantearon fue que la iniciativa es una utopía basada en el vacío. Es decir, no solamente es una pretensión imposible de conseguir en las actuales circunstancias de nuestra sociedad occidental, sino que la misma sólo se sustenta en el deseo de que esa sociedad cambie de tal manera que se transforme en una sociedad cuasi de "novela pastoril". En esa sociedad idílica no habría de existir necesariamente el empleo remunerado, cada individuo podría dedicarse a las actividades que le apeteciesen, no existirían diferencias entre las personas, no habría gobernantes, las decisiones se tomarían en asambleas ciudadanas...¿No les recuerda algo?... ¡Es el Paraiso!...en la tierra...

Por otra parte, ¿es justo que todos colaboren al sostenimiento de unos colectivos que no están dispuestos a hacer nada a cambio?. A tal objeción respondió el ponente que se podrían dedicar a otras actividades, tales como las artes en general. -Claro, para ello, todas las personas de esos colectivos habrían de tener unos determinados dones para las mismas, salvo que el concepto de arte que pueda tener  el ponente esté en la línea de su concepción de la sociedad.

Disculpen mi tono un tanto irónico. No es mi intención tomarme a broma esta iniciativa, sino, sencillamente, transmitir que para conseguir los objetivos que se pretenden, el camino no es presentar una Iniciativa Legislativa Popular ante un Congreso de los Diputados que ni entiende ni entenderá que  No somos mercancías en manos de políticos y banqueros”, -como expresa el primer párrafo de la misma-, sino que la vía, desde mi punto de vista, es someter a la ciudadanía el proyecto a través de los cauces que hoy tenemos para expresar nuestra voluntad.

Resulta muy grato decir lo que hay que hacer, pedir lo que pretendemos, lanzar proclamas al viento, revestirnos de "guerrero de la justicia", sin querernos enfrentar a la realidad. La realidad, desde mi punto de vista, es que la única manera de intentar llevar adelante éste y cualquier otro proyecto que pretenda cambiar nuestro actual sistema político, económico y social, ha de ser incluido en un programa y sometido a la ciudadanía en las urnas.

Sólo con el apoyo mayoritario de la ciudadanía será posible sacar adelante nuestros proyectos. Y para contar con el apoyo mayoritario de la ciudadanía, no sólo es necesario que esa ciudadanía tenga la formación necesaria y un criterio crítico, sino que hay que plantearle proyectos que tenga una base sólida, no sueños idílicos, por mucha bondad que contengan los mismos.


Hay que dar pasos adelante, como hemos hecho las personas que hoy conformamos iniciativas electorales de base ciudadana como Recortes Cero, Podemos, Red Ciudadana Partido X, Movimiento RED, Equo, y algunas otras. 

Seguir lanzando proclamas afirmando que se tiene el apoyo del 75% de la ciudadanía; seguir demandando a quienes denostamos que estudien y aprueben nuestras pretensiones; seguir llamándole lucha a acciones que en  muchas ocasiones van en contra de los intereses de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas... es extasiarnos en la contemplación de nuestro propio ombligo. 






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Imágenes: 

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A continuación reproduzco íntegramente el contenido de un correo que he recibido de Isabel Franco,  miembro del Movimiento Contra el Paro y la Precariedad (MCPP), promotor de la ILP por la Renta Básica Estatal, con objeto de atender adecuadamente el derecho de réplica de la firmante.








"Hola Pedro.

Soy Isabel Franco, miembro del Movimiento Contra el Paro y la Precariedad (MCPP), promotor de la ILP por la Renta Básica Estatal.

Te escribo a raíz de la entrada que has publicado en tu blog sobre la charla que dio un miembro de Baladre (Simón) en la Universidad de Granada. El motivo que me lleva a mandarte este mail es el de aclarar algunas de las cuestiones que planteas.

Puesto que no estuve en dicha charla, ya que no soy de Granada, no se si es que la exposición fue mal comprendida o si se mezclaron conceptos que han llevado a confusiones. De cualquier modo, creo que es importante que algunas cosas se aclaren.

Simón forma parte de la Coordinadora de Baladre, que es un colectivo que defiende un tipo de Renta Básica llamada "Renta Básica de las Iguales" (RBIs). Su colectivo ha decidido implicarse en esta ILP. Pero la Renta Básica que se promueve en esta Iniciativa Legislativa Popular es distinta a la RBIs. La que describes en la entrada de tu blog es la RBIs por ello estoy segura de que se han mezclado varios conceptos, lo que ha llevado a que se identifique la una con la otra y ello no es más que un error.

La Renta Básica que promovemos desde el Movimiento Contra el Paro y la Precariedad, si bien tiene el carácter de universal, está planteada en dos fases. La primera, para todas aquellas personas que no tienen ningún ingreso o que teniendo algún tipo de ingreso, no llega al mínimo establecido como "Renta Básica". Esta cantidad no son 900 euros, sino que se trata del Umbral de la Pobreza establecido por Eurostat para España, en 2011 (el último dato publicado a fechas de entrega de la ILP) y la cantidad exacta son 645,33 euros mensuales.
Por otro lado, sobre esta cantidad, ni el MCPP ni la ILP, hace la partición 20-80%. De lo contrario, ésta es una particularidad de la RBIs. Creemos que es el Estado quien debe velar para que se cumpla la igualdad efectiva. Pero somos conscientes del mundo en el que vivimos política, social y económicamente y por ello está planteada en dos fases.

Me explico. Me refiero a "socialmente" porque la Renta Básica es una teoría que ha estado circunscrita durante décadas a entornos académicos y/o a círculos reducidos. Con esta iniciativa pretendemos que sea la sociedad la que la tome de su mano y, a través de los debates cotidianos y democráticos (me refiero a la raíz de la democracia), decida si es una buena herramienta para generar un comienzo de igualdad ligado a la dignidad de vida. Tener los recursos mínimos necesarios para comer, vestir, vivir en una vivienda de condiciones adecuadas y poder usar los medios de transportes necesarios para el desplazamiento cotidiano. 645,33 euros mensuales no dan para mucho más. Una ILP a nivel estatal necesita de un mínimo de 500.000 firmas que la avalen. Esto, en la práctica, se traduce en 500.000 conversaciones con personas que ven cómo se merman sus derechos cada día y/o que viven en condiciones de precariedad y cientos de charlas informativas con colectivos sociales. Es en el debate social donde donde se encuentra la mayor importancia de la creación de una ILP.

Con "económicamente", se hace referencia a las dos fases. Es innegable que se necesita una profunda reforma, económica, fiscal y una revisión de la deuda (entre otras medidas). Es por ello que en la inicativa exigimos que en la primera fase se cubran las necesidades de aquellas personas que no tienen ingresos o que tienen rentas inferiores al Umbral de Pobreza. Un ejemplo. Sólo con los 35.000 millones de euros que pagamos anualmente de intereses de deuda, se podrían financiar 4 millones y medio de rentas básicas anuales. Con ello se cubriría a todas las personas desempleadas que no cobran prestación y a aquellas que cobran subsidios por desempleo (todos ellos inferiores a 645,33 euros mensuales). Pero es más, si existiese la Renta Básica, estos subsidios desaparecerían y formarían parte del presupuesto de la citada Renta Básica. Es importante no olvidar que una importante cantidad del presupuesto de las Rentas Mínimas de Inserción se destinan a la burocracia que éstas necesitan y que, una vez eliminadas, éstas cantidades serían destinadas a las personas beneficiarias de la Renta Básica.

Una vez cubierta las necesidades más imperiosas con la primera fase, y durante el tiempo que ésta durase (no determinado en el texto de la ILP), se podría gestionar sobradamente aquellas reformas económicas, fiscales, la revisión de la deuda y otras medidas que se hagan necesarias (como las correspondientes a variables macroeconómicas) para alcanzar la segunda fase, que sería la de la universalidad. Y esto no generaría desigualdad, todo lo contrario, estaríamos hablando de la materialización de aquello de lo que tanto se lleva hablando en los últimos años: el reparto de la riqueza.

El último elemento es el de "políticamente" y aquí hago referencia a que no somos ilusos. Sabemos que si la ILP llega a debate en el Congreso de los Diputados, terminarán tirando esta iniciativa a la basura. La criticarán. Dirán cosas como que con ello subiría la Prima de Riesgo, al igual que dijeron con la Ley de Vivienda de la Junta de Andalucía (y hay constancia escrita de ello en forma de recurso). Pero la ILP se convierte en un modo de presión social hacia aquellos que deberían gestionar los recursos disponibles para garantizar que se cubran las necesidades de la población. Necesidades que cada día salen a la calle en forma de protestas y que se encuentran en lo más profundo de nuestras vidas. Además es un símbolo de democracia. Es el pueblo que que hace una proposición de ley. Es el pueblo que reivindica aquello que necesita y propone soluciones a través de las instituciones públicas. Y es una forma de demostrar que dichas instituciones no están cumpliendo su labor.

Además, haces referencia a los trabajos artísticos que podría sostener la Renta Básica, pero piensa tambien en los trabajos voluntarios, los de cuidados (la ley de dependencia no era perfecta, pero cubría muchas necesidades y ahora está recortada, como tantos otros derechos), y muchos otros más. No podemos olvidar a las personas que están, han estado y/o estarán en situación de desempleo, sin ingresos (el desempleo estructural en España es del 11% y ya hay estudios que lo cifran entre el 18 y el 20% para 2020). O en los trabajadores precarios. La Renta Básica podría ser un elemento de lucha contra la precariedad y la exclusión social derivada del desempleo.

Por otro lado, hablas de que esta iniciativa es una Utopía. Me remito a las palabras de Galeano: "La utopía sirve para caminar". También parecían sueños utópicos las 40 horas semanales (o las 35 horas francesas, o incluso, las 30 horas que está en fase de experimentación en Suecia) y la sanidad y educación universal. Ahora nos encontramos con la paradoja de tener que estar defendiéndolas con uñas y dientes porque nos están arrebatando estos derechos. También se veía como utopía la dación en pago y el alquiler social y, gracias a las PAHs, parece que ya no es una locura reivindicar estas medidas. Pensamos que es la hora de partir el melón y exigir que todos podamos vivir dignamente. Por ello promovemos la ILP.

En último lugar, haces referencia a los partidos políticos que están emergiendo. Ya te digo que Podemos y Equo tienen la Renta Básica en sus programas electorales. Incluso puedes ver a Pablo Iglesias defendiendo la Renta Básica en una charla con un colectivo social de Valladolid y de igual manera puedes encontrar a muchas personas de Equo. En cuanto a la catalogación del MPCC como movimiento social, ya te digo que la Renta Básica es la primera herramienta que estamos usando, pero que no vamos a estancarnos en la reivindicación de la Renta Básica. Vendrán más luchas contra el paro y la precariedad y con ellas, más herramientas.

No se trata de hacer competiciones ni de decidir qué vía es mejor para exigir la dignidad y retomar la política que el poder económico y una gran panda de personas sin escrúpulos han acaparado y en la que no dejan participar a ese "demos". Se trata de participar activamente, de tener sentido común y social. Y se trata de trabajar todos juntos.

La Renta Básica no es la panacea, sino que tiene que ir ligada a otras muchas luchas. Pero tampoco es una pelea ilegítima del pueblo y estamos decididos a caminar ese sendero.

Siento mi extensión y espero haber aclarado algunas de las cuestiones que planteabas en tu comentario. Te dejo un audio en el que explicamos la ILP y un par de vídeos (uno de ellos explica de donde surge esta inicativa [de los Campamentos Dignidad de Extremadura] y el otro es un flashmob que realizamos hace algo más de un mes) por si tras estos argumentos tienes tiempo y te apetece escucharlo y verlos.

Un saludo.

Isabel.



Audio explicativo de la ILP:



Vídeo que explica de dónde surge (2 partes)



Vídeo Flashmob:








domingo, 13 de abril de 2014

De las marchas del 22M a las elecciones europeas.-

Desde hace ya casi dos años, he venido postulando la necesidad de la convergencia de los distintos movimientos de base ciudadana que han surgido por toda la geografía del país, especialmente, tras la movilización que conocemos como 15M.

Las experiencias vividas en ese tiempo me han llevado a una posición moderadamente pesimista sobre la posibilidad real de esa convergencia; es más, en determinados momentos, "desesperanzadamente", -valga el neologismo-, pesimista. 

Aquellos primeros intentos para buscar esos mínimos comunes que conformasen puntos de encuentro de organizaciones como el propio 15M, Frente Cívico "Somos Mayoría", Democracia Real Ya y algunos otros, se vieron abocados al más estrepitoso de los fracasos.

Transcurridos lo meses, se empezaron a conformar diversas corrientes que integraban a personas que, como el que este artículo suscribe, pensábamos que ese cambio de modelo político que propugnaban la mayoría de los movimientos ciudadanos, en las circunstancias sociopolíticas existentes, sólo era viable desde las propias instituciones del sistema político en el que estamos inmersos.

Un número considerable de militantes de todos los movimientos anteriormente citados y muchos otros, nos empezamos a organizar para conformar una plataforma electoral de base ciudadana. Pero una, vez más, no ha sido posible llegar a la convergencia, de manera que han ido surgiendo diversas formaciones políticas de nuevo cuño, todas de base ciudadana, incapaces de conformar aquella plataforma electoral única que postulábamos meses atrás.

Al día de hoy, contamos con partidos, agrupaciones y plataformas electorales que, defendiendo básicamente los mismos valores, caminan por separado hacia las próximas elecciones europeas. Así, Partido X, Podemos, Renovación Democrática Ciudadana, Agrupación Electoral Recortes Cero y otras tantas, presentarán sus propias listas la semana próxima.



El pasado 22 de marzo confluyeron en Madrid las denominadas "Marchas por la Dignidad", en las que se consiguió la convergencia de personas pertenecientes a un número considerable de movimientos ciudadanos, asociaciones, agrupaciones, partidos emergentes y sin filiación alguna, que consideraban inaplazable un profundo cambio en nuestro modelo político.

Si bien es cierto que hubo algunas pequeñas "desavenencias" entre determinados grupos, que optaron por separarse de la movilización principal, no lo es menos que, en torno a un millón de personas actuando como una sola voz, dejaron constancia en las calles de Madrid de esa necesidad de cambio.  

Tristemente, como suele ocurrir en este tipo de acciones, un grupo de vándalos, -cuyo origen e intereses no ha quedado suficiente probado, pero que sean los que fueren, condenamos con total contundencia-, junto a determinadas actuaciones de las Fuerzas de Seguridad, -que condenamos con igual contundencia-, sembraron esas calles de Madrid de una violencia absolutamente innecesaria.

Pensé que la citada convergencia podría ser, de alguna manera, acicate para que todas esas formaciones políticas de nuevo cuño se esforzasen en conseguir acuerdos para presentar una lista electoral unitaria de base ciudadana para las elecciones europeas. Pero, en contra de lo que dice el epitafio de la tumba del que fuese Presidente del Gobierno en los primeros años de la Transición, "la concordia no fue posible".

Nos vamos a encontrar, en consecuencia, ante unas elecciones europeas a las que presentaran candidaturas varias formaciones políticas de base ciudadana. ¿Qué puede hacer la ciudadanía ante tal despropósito ?.

Lo más probable, pienso, será que se produzca una significativa dispersión del voto, con un marcado beneficio para los partidos que en los últimos treinta y cinco años, han convertido, -con el consentimiento de toda la ciudadanía, (hemos de asumir nuestras responsabilidades)- nuestro sistema democrático en una auténtica pocilga. 

Como decía anteriormente, la semana próxima se presentan las candidaturas..."Alea iacta est".