sábado, 19 de octubre de 2013

La Iglesia Católica frente a Jesús de Nazaret o la SICAR frente a la Palabra.-

  "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme". (Mateo 19, 21)

He invertido varias horas en tratar de localizar en los escritos denominados Evangelios, alguna referencia a la celebración de determinados eventos que son habituales en los rituales católicos, tales como las procesiones de imágenes, ofrenda florales, etc...Pero, -tal vez porque no he sabido buscar adecuadamente-, no he conseguido encontrar nada que haga referencia a ello.

Lo más parecido que he podido hallar, han sido las palabras que, -según los textos consultados-, Jesús de Nazaret pronunció en el transcurso de la denominada "última cena": "Haced esto en conmemoración mía".

Tales palabras las entiendo como un mandato a sus seguidores para que realicen, en comunidad, ese acto que se ha constituido en el núcleo fundamental de la creencia cristiana y, por ende, católica. No soy capaz de inferir de tales palabras el mandato para construir imágenes, sacarlas en procesión u ofrendarles flores.

Sin embargo, sí que existe un pasaje en el que Jesús Nazaret sale en defensa de una mujer que había gastado una importante suma de dinero en unos perfumes para aplicar a los pies del Maestro, cuando uno de sus seguidores recrimina a la mujer por no haber destinado esa importante cantidad de dinero a socorrer a los pobres.

Jesús le dice a su discípulo que lo que hace la mujer está bien, ya que él no estará siempre entre ellos y los pobres siempre estarán. Parece que lo que trata de transmitir Jesús de Nazaret con tales palabras es que estando él, -en presencia física-, entre sus seguidores, es adecuado que se invierta ese dinero en perfumar sus pies; pero, una vez que no esté, serán los pobres los que han de ocupar ese lugar.

Y ya que hablo de los pobres, sobre ellos sí que he encontrado muchas referencias en los Evangelios. Parece deducirse de tales textos que los pobre eran un colectivo de personas a las que Jesús de Nazaret tenía en gran estima; tanto que la gran mayoría de sus seguidores pertenecían a él.

Cuando algún joven rico se acercaba para intentar seguirlo, solía desistir porque aquel mandato: "Véndelo todo, entrégalo a los pobres y sígueme", no era entonces, -ni es ahora-, fácil de cumplir.

En conclusión, los Evangelios no son fuente adecuada para buscar el origen de los eventos inicialmente reseñados, supongo porque éstos no forman parte de lo que se denomina "palabra de Dios". Luego si su institución no se puede asignar a Jesús de Nazaret, tendremos que pensar que la responsabilidad es de los "pastores" que guiaron al "rebaño" en los siglos posteriores.

Siempre he sostenido que es a partir del año 313 de nuestra era, con el denominado "Edicto de Milán", cuando aquella nueva corriente religiosa procedente de Oriente Medio, empieza a construir los pilares de lo que hoy conocemos como Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, en adelante, SICAR.

Pero también es el principio del progresivo abandono de la corriente filosófica que subyacía en lo que denominamos "doctrina cristiana"; iniciándose una nueva "filosofía" que ha impregnado, -y sigue impregnando-, durante veinte siglos a la SICAR.

Esa "nueva filosofía", sin lugar a dudas, a partir de febrero del año 380, -al declarar el emperador Teodosio el cristianismo religión oficial del imperio-, se empieza a nutrir con mayor eficacia, -ya se llevaban bastantes decenas de años acudiendo a ellas- de fuentes que eran propias de la civilización romana.

Por un lado, la representación de los dioses mediante esculturas, bajorrelieves, pinturas, etc...; y, por otro, la incorporación del concepto dualista "poder temporal-poder divino". Recordemos a los faraones egipcios y a los propios emperadores romanos.

De ahí, a instaurar ritos, -basados en los que existieron en el imperio u otras civilizaciones de la cuenca mediterránea-, no hubo más que determinados intereses de los que "pastoreaban el rebaño", que asumían con gusto esa nueva situación de poder a la que habían sido elevados.

A partir de aquí, ¿qué les puedo contar que no sepan?. Siglos en los que la SICAR fue imponiendo su poder al "rebaño" y a los que se consideraban líderes del mismo. Siglos de oscurantismo, -del que aún no hemos salido-, y  de atroces barbaridades, -de las que aún estamos sufriendo las consecuencias-, realizadas en el nombre de Dios, sin que Dios tuviera nada que decir.

De esa manera, aquella filosofía del cristianismo primigenio, aquella filosofía que consideraba a los pobres los herederos de Jesús de Nazaret, sucumbió frente al inmenso poder, a la corrupción, a los intereses y al despotismo de los nuevos "pastores"...Los "pastores" de la SICAR.

Por ello, llevo años sosteniendo que la SICAR es una aberración de aquel cristianismo primigenio, de aquella filosofía que transmitió Jesús de Nazaret.

Desde tal perspectiva no resulta difícil entender que los "pastores" actuales de la SICAR, no solo permitan, sino que fomenten ritos y tradiciones que son absolutamente contrarios a la que ellos denominan "Doctrina de Jesús".

No con esta amplitud, comentaba hace unos días el asunto con uno de los "grandes pastores" de la SICAR.

Le decía que no entendía cómo era posible que se permitiese y fomentase una ofrenda floral a la Virgen del Pilar, a la que se destinaron, -según los cálculos que he podido hacer con los datos obtenidos en los informativos-, más de UN MILLÓN DOSCIENTOS MIL EUROS, -sólo en flores-, cuando existen en Zaragoza, -y cualquier otra localidad española-, miles de personas, muchas de ellas niños, que están literalmente pasando hambre.

Y hay cientos de ofrendas a vírgenes, cristos santos y el sursuncorda, en todo el territorio nacional a lo largo del año.


Le instaba a que, -como ya se hizo en alguna parroquia el año pasado-, los "importantes pastores" de la SICAR, recondujesen al "rebaño", -mediante "pastorales"-hacia posturas más próximas a la "Doctrina de Jesús", sustituyendo la ofrenda floral por una ofrenda de artículos de alimentación u otros bienes necesarios para esos herederos de Jesús: los pobres.

Es posible que los "corderos" sean ya difíciles de reconducir. Es lo que ocurre cuando los "pastores" no sólo no se ocupan de eliminar tendencias inapropiadas, -inapropiadas, ¿para quién?-, sino que las fomentan.


Y, ¡claro!, después ocurre lo que ocurre: Moisés coge un cabreo de espanto cuando baja del monte y no se le ocurre otra cosa que estrellar contra las rocas las "Tablas de la Ley" o, más recientemente, el mismo Dios se ve obligado a desalojar el templo látigo en mano, porque "el rebaño" lo está profanando con sus mercadeos.

Y, para terminar, una pregunta: ¿qué se está profanando hoy?. Para mí, la respuesta es muy clara: eso que la SICAR denomina "la palabra de Dios".

Pedro L. Alcántara
  pedroleopoldoalcantara@gmail.com                                                                                                                                         facebook.com/pedroleopoldo.alcantara                                                                                                                          https://twitter.com/PedroLeoAlcanta                    

P.S. Respeto todas las opiniones, ideologías y creencias. No he tratado de hacer una gratuita crítica de la SICAR como institución, sino de la absoluta falta de coherencia entre lo que se hace realmente y lo que se debería hacer de seguirse la prédica de Jesús de Nazaret, -según lo que he podido leer en los escritos denominados Evangelios-. Pero, en todo caso, cada uno es libre de actuar como considere más adecuado.



miércoles, 16 de octubre de 2013

Anoche tuve un mal sueño.-

Anoche tuve un mal sueño. 

Soñé que los ciudadanos habíamos sido recluidos en nuestras viviendas, centros de trabajo y otras estancias. Me encontraba, junto a quince o veinte personas, para mí desconocidas, en un amplio edificio, -que, desconozco la razón, identificaba con el I.E.S. "Padre Suárez" de Granada-. Llegó, malherida, otra persona, a la que acomodamos sobre un camastro que encontramos en un rincón.

Propuse a mis compañeros y compañeras que saliésemos a la calle, pero se negaron. Unos aducían que allí estaríamos más seguros; otros, que no podíamos incumplir la orden de la autoridad; otros, en fin, que ya se habían acostumbrado a estar allí y no merecía la pena arriesgarse para conseguir nada.

Bajé las amplias escalinatas que conducen a la salida y encontré cerrada la inmensa puerta de madera. Después de algunos minutos de reflexión, encontré la manera de abrirla.

La calle, -Gran Vía de Colón en mi sueño-, estaba casi desierta. En algunas esquinas grupos de policías, pertrechados con material antidisturbios, vigilaban. Era mediodía, pero la calle estaba casi en penumbras; sólo pequeñas zonas estaban algo iluminadas.

A lo lejos, pude observar un grupo de edificios, -que identifiqué como el Congreso de los Diputados, Parlamentos Autonómicos, Diputaciones, Ayuntamientos y otros-, que no solamente estaban perfectamente iluminados, sino que la zona en la que estaban ubicados resplandecía bajo el sol del mediodía.

En mi deambular por aquellas calles oscuras, vi a gran número de personas que se hacinaban en pequeños espacios del subsuelo. Lo habían perdido todo; ni siquiera tenían un espacio digno en el que refugiarse.

También encontré a otros grupos de personas que se habían atrevido a salir. Unos grupos pretendían llegar hasta la zona iluminada y obligar a quienes la habitaban a abandonarla; lo intentaron, pero en tan reducido número, que a los policías no les costó demasiado esfuerzo rechazarlos.

Otros, se conformaban con proferir consignas contra los que habitaban en la zona iluminada, pedir camastros, alguna comida, frigoríficos para conservarla  y unas pocas velas para iluminarse. Había otros grupos que, de vez en cuando, con banderas y estandartes, haciendo gran alarde de su pretendida fortaleza, recorrían algunas calles. Sus dirigentes, formaban parte de aquellos que residían en la zona iluminada.

Algunos ciudadanos y ciudadanas se atrevían, a veces, a mirar, desde los sórdidos ventanucos de los edificios, lo que sucedía en la calle; pero seguían sin tener voluntad para salir. 

Expliqué una y otra vez que era necesario que todos aquellos grupos se uniesen y no sólo para pedir camastros, comida, frigoríficos o velas, sino, especialmente,  para "cortar" la energía que alimentaba la zona iluminada y restablecer la iluminación en el resto de la ciudad.

Les expliqué que era necesario hacer ver a la ciudadanía que languidecía tras aquellos sórdidos ventanucos, que no sólo podían salir a la calle, sino que la  "Central de Energía" es de su propiedad y tienen, -tenemos-,  el poder suficiente y necesario para poner fin a las arbitrariedades de los que habitan en la zona iluminada, reconduciéndolos hacia el camino que hace tiempo abandonaron...o que nunca quisieron tomar.

Pero nadie me quiso escuchar.

Pedro L. Alcántara
  pedroleopoldoalcantara@gmail.com                                                                                                                                         facebook.com/pedroleopoldo.alcantara                                                                                                                          https://twitter.com/PedroLeoAlcanta                                                                                                                                

   




martes, 9 de julio de 2013

Carta Abierta al Presidente de la Junta de Andalucía.-




Es indignante, presidente, ¡INDIGNANTE!.

Hace unos minutos he conocido, a través de los informativos de TVE-A, que el portavoz de la Junta de Andalucía ha manifestado que esta institución asumirá el coste de la defensa de aquellas personas, -políticos y funcionarios, me ha parecido entender-, que están imputadas en el caso de los ERE's, aduciendo que ello está contemplado en los Reglamentos.

Confieso que la indignación que he sentido ha sido de tales proporciones que aún me tiemblan las manos sobre el teclado.

¿Cómo es posible que muchos ciudadanos y ciudadanas no puedan acudir a los tribunales por falta de recursos económicos para abonar las nuevas tasas y a unas personas que presuntamente han delinquido contra los intereses de toda la ciudadanía se les otorgue un trato tan preferente?.

¿Cómo es posible que presuntos delincuentes, que presuntamente han saqueado los fondos públicos, enriqueciéndose, -o enriqueciendo a sus acólitos-, tan injustamente, se vean ahora beneficiados con el pago de los costes de sus defensas a cargo de unos fondos que pertenecen a toda la ciudadanía?.

¿Hasta dónde piensan llegar ustedes, presidente?. ¿No les basta con tanta corrupción y corruptelas que durante décadas han sentado sus reales en la Administración Pública Andaluza?. ¿No les basta con las prerrogativas que las normas vigentes les conceden por ser representantes de la ciudadanía?.

¿Y son ustedes los que militan en un partido que se denomina “Socialista y Obrero”?.

Por favor, presidente, déjense ya de abusar del miedo, del hartazgo, de la falta de información, de la falta de formación política y del pasotismo de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de esta Andalucía nuestra.

Asuman sus responsabilidades de una vez. Recuerden que si están donde están es porque esos ciudadanos y ciudadanas han confiado en ustedes y les han cedido temporalmente el poder y la autoridad, -de las que nosotros somos titulares-, para que gestionen los asuntos que afectan a todos, los asuntos Públicos. Sin esa cesión temporal de poder y autoridad, ustedes no serían más que cualquier otro ciudadano y ciudadana...Y deberían seguir siendo así, aún revestidos de ese poder y autoridad.

No vengan a decirnos que como unos reglamentos así lo establecen, van a pagar con el dinero de todos los andaluces y andaluzas la defensa de unos presuntos delincuentes.

Ello será todo lo legal que ustedes quieran, [no olvidemos, no obstante, que han gozado durante más de treinta años de la capacidad suficiente para legislar según su criterios...o intereses.], pero, desde mi perspectiva, es totalmente ilegítimo e injusto.

No queremos, presidente, que nos ofrezcan, -como a niños inconscientes-, unos “caramelitos” envueltos en magníficos envoltorios que denominan Ley Andaluza de Participación Ciudadana o Ley de Transparencia. No, presidente, queremos un control efectivo sobre la política institucional y la gestión de lo Público.

Ha quedado suficientemente demostrado en estos años de democracia representativa, que no ejercer ese control sobre ustedes ha convertido nuestra democracia en un presunto reducto en el que se ha dado presuntamente asilo a individuos de presuntamente sospechosa catadura moral, o, para ser más explícitos, en una presunta cueva de presuntos ladrones.

Ustedes, y nosotros por consentirlo, presidente, hemos prostituido nuestra democracia. Una democracia que es necesario rescatar de las sórdidas mancebías  a las que la hemos desterrado.

Esto que le estoy diciendo a usted, Presidente de la Junta de Andalucía, se lo puedo decir igualmente al Presidente del Gobierno de España. A los que militan en el Partido Socialista Obrero Español y a los que militan en el Partido Popular.

Desgraciadamente, ni un partido ni otro ha velado por los intereses de los ciudadanos y ciudadanas, sino por los suyos propios, ya sea a nivel de partido o de determinados componentes de los mismos, traicionando de manera reiterada la confianza que la ciudadanía ha depositado en ustedes.

Ya he comentado con anterioridad que se ha permitido que la corrupción y las corruptelas se extiendan por nuestros “tejidos políticos” como un cáncer infiltrante, que está afectando desde la Corona hasta las más modestas administraciones locales.

Y esto no puede seguir así, presidente. Durante meses he venido postulando un profundo cambio en nuestro sistema político realizado desde la no violencia y en el marco de las instituciones.

No es una idea tan descabellada, considerando que esa fue la manera en la que transitamos de un estado totalitario a un estado democrático.

En otros foros se  aboga por acciones más contundentes. Ya no sé que decir ante tanta “falta de sensibilidad” por parte de nuestros representantes políticos.

O lideran ustedes, con la participación de la ciudadanía, ese profundo cambio sin mayores dilaciones, o, en cualquier momento, este país se podría ver envuelto en un grave conflicto social de consecuencias impredecibles.

Cordialmente,


Pedro L. Alcántara
pedroleopoldoalcantara@gmail.com
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sábado, 6 de julio de 2013

El colapso de la civilización industrial.-


 No somos hijos de las estrellas, somos hijos de la Tierra y nietos de las estrellas.

 
Supongo que como otras muchas personas, en distintas oportunidades he comentado con compañeros y amigos la insostenible situación en la que se encuentra actualmente nuestro planeta. Situación que ha propiciado, fundamentalmente, nuestra civilización industrial con ese desmedido afán por obtener  riquezas sin considerar que esa "nave espacial" que denominamos Tierra está siendo brutalmente esquilmada en sus recursos naturales y  obligada a soportar unos índices de contaminación ambiental que están incidiendo de manera notable en los ciclos naturales del ecosistema global.

Tanto los gobiernos de la mayoría de países, como las grandes corporaciones transnacionales,  han venido siendo, en gran parte, responsables del deterioro y de  las condiciones en las que hoy se encuentra nuestra Pachamama.  

El pasado 17 de Junio, Víctor Toledo, biólogo y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de Méjico, (UNAM), afirmó, en el transcurso de una conferencia que impartió en la sede de la Fundación Euroárabe de Altos Estudios, que la crisis en la que estamos inmersos no es una más de las que se han sucedido en las últimas décadas, sino que "estamos ante una crisis de civilización, la crisis de la civilización industrial" (sic).

Dando por cierto que en los próximos treinta y cinco años, -decía el profesor Toledo-, la población mundial crecerá en dos mil millones de personas,   la población del planeta  en los años cincuenta de este siglo XXI, estará en torno a los nueve mil millones de seres humanos.

Según las previsiones que existen, los combustibles fósiles, -petróleo, gas y carbón-, se agotarán o estarán próximo a agotarse en un plazo no superior a  treinta y cinco o cuarenta años.

Si a lo anterior unimos la probable producción limitada de alimentos y los efectos que se seguirán produciendo como consecuencia del cambio climático, hemos de concluir, con el profesor Toledo, que estamos ante una situación de emergencia y es necesario buscar vías alternativas que posibiliten evitar o paliar de manera ostensible la situación catastrófica a la que nos estamos viendo abocados.

Soy consciente de las dificultades que comporta hacer entender a la ciudadanía en general, especialmente a los que integramos esa cultura que impera en el Norte Global occidental, la perentoria necesidad de introducir profundas modificaciones en nuestro modo de vida.

Tampoco es fácil hacerlo entender a los representantes políticos de la ciudadanía que reside en países que están colaborando de manera especialmente activa en ese proceso de deterioro del planeta.

Hemos de tomar conciencia de la situación de emergencia a la que aludía el profesor Toledo y rechazar con firmeza el actual modelo de desarrollo, al tiempo que buscamos otros modelos que estén sustentados en presupuestos totalmente distintos a los que han favorecido una sociedad desarrollista, insolidaria e injusta, en la que se han establecido como valores supremos el consumismo a ultranza y un determinado hedonismo directamente relacionado con el anterior.

Además, el actual modelo de desarrollo ha generado una sangrante diferencia entre los países del Norte, -históricamente explotadores-, y los del Sur, -históricamente explotados-, Global. De aquí la insolidaridad e injusticia a las que aludía en el párrafo anterior.

Apuntaba el profesor Toledo que una vía para salvar esa situación de emergencia es la denominada "modernidad alternativa" (sic), vía que ya se está poniendo en marcha en determinadas zonas de Latinoamérica. Sus presupuestos son:

 Presupuestos éstos que sólo podrían ser aplicables con la efectiva implicación de los gobiernos de los distintos países, cuyos políticos habrían de dar una especial relevancia a unos valores tradicionales que aún se mantienen  en buena medida en gran número de las siete mil culturas indígenas que aún existen en nuestro planeta.

Así, son los aymaras y los quechuas, -dos culturas precolombinas andino-amazónicas, asentadas en varios países de América del Sur-, los que sostienen ese presupuesto del "Buen vivir" anteriormente indicado, que en nuestros días está siendo estudiado y valorado por pensadores y diversos movimientos sociales, de carácter básicamente ecologista, del resto del mundo.

Decía anteriormente que sería necesario contar con la firme decisión de nuestros representantes políticos para llevar a efecto una profunda modificación en nuestro modelo de desarrollo. No sería ello una empresa fácil. Como sostuvo el profesor Toledo en su conferencia: "los partidos políticos están trabajando para las grandes corporaciones, no para los ciudadanos" (sic).

Hemos de ser, por tanto, los ciudadanos y ciudadanas de cada país los que demandemos y lideremos un profundo cambio en nuestros actuales sistemas políticos que posibiliten las condiciones necesarias para que los presupuestos de esa "Modernidad Altenativa", que postula el profesor Toledo, se puedan ir instaurando como el modelo de desarrollo en las próximas décadas. 

Para llegar a conseguir ese cambio en nuestros sistemas políticos, existen dos vías: 
  
  • Realizarlo desde dentro del sistema, con la participación efectiva de la ciudadanía.
  • Mediante una revolución. 

No soy partidario de revoluciones, [pero sí de movilizaciones no violentas],  y así lo he expresado en muchas ocasiones en conversaciones con dirigentes de distintos movimientos ciudadanos y públicamente cuando la ocasión lo ha requerido. Una revolución podría ser totalmente incruenta, pero ello no está garantizado.

De ahí que postule con tanta vehemencia la participación de la ciudadanía en el control de la política institucional y la gestión de lo público, utilizando los escasos instrumentos con los que hoy contamos para abrir las vías legales necesarias para alcanzar tales objetivos. Uno de esos instrumentos es, en la Comunidad Autónoma de Andalucía, la iniciativa que tiene como finalidad la elaboración por parte de la ciudadanía de la denominada "Ley Andaluza de Participación Ciudadana", [-para nuestro foro su denominación habría de ser   "Ley Andaluza de Participación Ciudadana y Control sobre la Política Institucional y Gestión de lo Públicos-], que, de no contar con el apoyo y movilización de la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de Andalucía, podría quedar en una simple declaración de intenciones, si es que alguna vez se inicia su tramitación parlamentaria.

Las sociedades que hoy configuran el mundo moderno constituyen la última fase de un proceso de deterioro tal que sólo con la firme voluntad de la ciudadanía global será posible evitar que en poco más de tres décadas se produzca un profundo colapso a nivel global.

Ya no hay tiempo para perdernos en interminables debates sobre las posibles soluciones, es el momento de actuar.
   



Fuentes: 

  • Conferencia "Memoria Biocultural, Pueblos Indígenas y Cooperación: El caso de Latinoamérica",   impartida por el profesor de la UNAM Víctor Toledo, el día 17 de Junio de 2013, en la sede en Granada de la Fundación Euroárabe del Altos Estudios e incluida en el ciclo "Pensar el   Desarrollo: Perspectivas del Sur", organizado por el Centro de Iniciativas de Cooperación al Desarrollo, (CICODE), de la UGR, -adscrito al Vicerrectorado de Relaciones Internacionales y Cooperación al Desarrollo-,   en colaboración con la Fundación Euroárabe de Altos Estudios y cofinanciado por la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el desarrollo.
  • Nota del CICODE  informando sobre la celebración del ciclo de conferencias.

Fotografías:
  • Google.
 Semblanza del profesor Víctor Toledo:
  

sábado, 29 de junio de 2013

La igualdad de oportunidades en el acceso a la educación superior.-

En los últimos días han sido muchas "las vestiduras que se han rasgado" a consecuencia de las declaraciones  realizadas por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, en relación a  los criterios de asignación de las becas. 

Muchas opiniones son favorables a establecer una nota media mínima, - el 6,5 de Wert-, para tener derecho a esas ayudas; otras, en cambio,  interpretan ese criterio como un nuevo ataque a las clases obreras. 

Es posible que desde una perspectiva y otra no se haya valorado adecuadamente el fondo de la cuestión. Y ese fondo, desde mi punto de vista, está más relacionado con criterios de justicia que con una simple nota media.  Y no ya en la concesión de becas, sino en el acceso a la educación superior.

Quienes hemos  pasado por las Facultades de Derecho, no somos ajenos a los debates sobre la equidad, la  justicia y la igualdad.

Para no aburrirles ahora con ese tipo de cuestiones, les diré que  tengo el firme convencimiento de que la igualdad entre desiguales es injusta. Por lo tanto no podemos postular una igualdad con carácter absoluto, sino que aquella  ha de estar informada por las circunstancias que concurran en las distintas individualidades o colectividades.

Antes de reconducir lo expresado anteriormente a la cuestión que hoy les quiero plantear, permítanme unos breves comentarios.

Desde que se inició nuestra actual etapa democrática, se han promulgado once leyes orgánicas, -sin tener presente la LGE de 1970, que se mantuvo parcialmente vigente hasta 1990-,  que han venido a desarrollar y regular el derecho que consagra el artículo 27 de nuestra Constitución, en los distintos niveles educativos que existen en nuestro país. De ellas, siete corresponden a la Enseñanza Media.

En las distintas leyes, -estoy convencido de ello-, han primado las tendencias ideológicas, -y  otros intereses-,   del partido de turno, sobre la  firme decisión de mejorar la calidad de la formación en los distintos niveles y consolidar una norma que regula un aspecto tan importante en la sociedad.

Nuestros políticos llevan más de tres décadas "tirándose los trastos a la cabeza" y siendo incapaces de sacar adelante un proyecto educativo sólido que, trascendiendo esas ideologías e intereses partidistas, permanezca en el tiempo.

Ya es hora de que la ciudadanía exijamos con contundencia a nuestros representantes, una legislación en ésta y otras materias, -como el aborto-,  que deje de ser un instrumento al servicio  de las ideologías, intereses o veleidades de los partidos a los que están adscritas las personas que hayan sido facultadas para gestionar lo Público. 


Volviendo al asunto principal, les quiero plantear algunas cuestiones que, entiendo, están directamente relacionada con la justicia en el acceso a la educación superior. 

Veamos primero  la normativa sobre familias numerosas  en el ámbito que nos ocupa. El artículo 12.2 de la  Ley 40/2003, de 18 de noviembre, de Protección a las Familias Numerosas, establece:

 2. En el ámbito de la educación se establecen los siguientes beneficios:
a) En todos los regímenes, niveles y ciclos tendrá lugar una exención del 100 por ciento a los miembros de las familias numerosas clasificadas en la categoría especial y una bonificación del 50 por ciento para los de categoría general de las tasas o precios públicos que se apliquen a los derechos de matriculación y examen, por expedición de títulos y diplomas académicos, docentes y profesionales, y cualesquiera otras tasas o precios públicos establecidos en el citado ámbito.

Nos podemos plantear  el supuesto de dos estudiantes que acceden a la Universidad con la misma nota, ambos miembros de una familia numerosa de categoría especial,  perteneciendo  uno de ellos a una unidad familiar con unos ingresos anuales de 120.000,00 € y el otro a una unidad familiar con unos ingresos anuales de 16.800,00 €.

Según la normativa aplicable a las familias numerosas de categoría especial, uno y otro estarían exentos del pago del importe de la matrícula.

Los importe que los alumnos dejan de pagar, -que representan sólo el 20% del coste total de un curso académico en las universidades públicas-, han de ser asumidos por los fondos públicos. 

¿Es justo que se aplique ese criterio de igualdad a dos personas que viven en unidades familiares con ingresos tan desiguales?.

Si ahora nos planteamos que aquellos alumnos que  pertenezcan a unidades familiares  que no son familias numerosas, independientemente de sus niveles de rentas, vendrán obligados a abonar el total del importe de matrícula. 

¿Es justo que un alumno que pertenece a una unidad familiar con rentas que no superan los 12.000,00 € anuales tenga que pagar el total del importe de la matrícula, en tanto un alumno perteneciente a una familia con unas rentas de 120.000,00 € anuales, esté exento de tal pago?.

Creo que antes de profundizar en el debate sobre la nota media para la asignación de las becas, -que sin lugar a dudas es muy importante-, hemos de esforzarnos en establecer criterios que vengan a   desterrar de la normativa vigente todos aquellos casos que actualmente están generando situaciones de injusticia en el acceso de nuestros jóvenes a los estudios universitarios.


Pedro L. Alcántara

 




sábado, 22 de junio de 2013

¿Es legítimo desterrar de nuestro Ordenamiento Jurídico la figura de "aforado"?

Esta noche, por ser viernes, me siento especialmente generoso, así que les voy a invitar a algo que, no tengan dudas, aumentará sensiblemente su nivel de adrenalina en sangre, excepto en aquellas personas en las que los aminoácidos fenilalanina y tirosina hayan sido firmemente neutralizados por las enzima de amplio espectro descubiertas hace poco más tres décadas y conocidas en los círculos eruditos como psoecina y ppcina.                                 
Como  les decía, les quiero invitar a reflexionar sobre uno de los privilegios que disfrutan más de diez mil representantes del pueblo español. Un privilegio que, para el caso de Diputados y Senadores de las Cortes Generales, está contemplado en nuestra Constitución, concretamente en el artículo 71, que establece lo siguiente: 

1. Los Diputados y Senadores gozarán de inviolabilidad por las opiniones manifestadas en el ejercicio de sus funciones. 
2. Durante el período de su mandato los Diputados y Senadores gozarán asimismo de inmunidad y sólo podrán ser detenidos en caso de flagrante delito. No podrán ser inculpados ni procesados sin la previa autorización de la Cámara respectiva.
3. En las causas contra Diputados y Senadores será competente la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. 
4. Los Diputados y Senadores percibirán una asignación que será fijada por las respectivas Cámaras. 

Desde mi perspectiva, -y así lo he he expresado en distintos escritos anteriores-, la figura del aforado, tal como está concebida en nuestro país, constituye un auténtico abuso en las prerrogativas que nuestros representantes tienen para desempeñar adecuadamente las funciones que les han sido asignadas por los titulares del poder y la autoridad que emanan de la soberanía; soberanía, que, como sabemos, reside en el pueblo español.

Entiendo que nuestro Ordenamiento Jurídico ha establecido para nuestros representantes políticos una protección jurídica desproporcionada, que, desde mi punto de vista, entra en colisión con el principio de igualdad ante la Ley que establece el artículo 14 de nuestra Carta Magna: 

 "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social".      

Estoy totalmente de acuerdo con el contenido del Art. 71.1 de la CE/78, sin embargo, no me parece de recibo que en el Art. 71.2 se establezca una inmunidad para Diputados y Senadores, que trasciende ampliamente los actos directamente relacionados con el mandato de representación que les ha sido dado por la ciudadanía.   

¿Es admisible que nuestros representantes sólo puedan ser detenidos/as en caso de flagrante delito?.

¿Es admisible que sólo puedan ser inculpados/as y procesados/as si la respectiva Cámara lo autoriza?. 

¿Es admisible que ante la comisión de cualquier tipo de delito, sólo puedan ser juzgados por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo?. 

Para mí, nada de lo anterior es admisible. Estoy de acuerdo con una determinada protección para que nuestros Diputados, Senadores y todos los demás representantes del pueblo que hoy están aforados, puedan ejercer la representación que les ha sido otorgada con las suficientes garantías de seguridad.

Sin embargo, toda norma que venga a establecer prerrogativas a esos representantes en actuaciones delictivas, -ya sean en el desempeño de sus funciones o fuera de ellas-, no está haciendo más que favorecer un "campo de juego" en el que la corrupción termina instalándose. 
No es una simple posibilidad, es la realidad de nuestra democracia, una democracia que ha de ser "reinventada", de tal manera que no dé cobijo a auténticos/as desalmados/as que, amparándose en la impunidad efectiva que se deriva de nuestro actual Ordenamiento Jurídico, traicionan de manera reiterada la confianza que en ellos/as hemos depositado los ciudadanos y ciudadanas de este país. 
No podemos seguir tolerando tanta corrupción, tanta injusticia, tanto corporativismo, tanta afrenta a derechos sociales y humanos...No podemos seguir rigiéndonos por una Constitución que sustenta a un sistema político que ha propiciado una corrupción tan generalizada que, en mayor o menor grado, está afectando a la mayoría de las instituciones, desde la Corona hasta las administraciones públicas más modestas.
He insertado en la página de Facebook abajo indicada, algunos post de distintos autores que hacen referencia a la figura del aforado. Si les  interesa, léanlos, reflexionen sobre todo ello y obtengan sus   propias conclusiones.

Pedro L. Al
cántara
pedroleopoldoalcantara@gmail.com
facebook.com/pedroleopoldo.alcantara
https://twitter.com/PedroLeoAlcanta cántara
 

"Cartas a Patricia".-

Pedro L. Alcántara.-
 
14 Junio 2013



Querida Patricia:

De nuevo me siento frente al ordenador para continuar el relato de los recuerdos que aún conservo de unos años ya tan lejanos y, a la vez, tan próximos.

La vida, cuando somos niños, nos parece infinitamente larga, eterna. A medida que vamos avanzando por ese camino, la percepción que tenemos del tiempo se va modificando, de manera que cuando llegamos a la edad en la que ahora estoy, además de tener la sensación de que el tiempo se nos escurre entre los dedos como lo hacen los finos granos de arena de  las playas gaditanas,  aquellos años de la niñez nos parecen cercanos. Es entonces cuando nos damos cuenta de que la vida es muy corta. 
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Cuando regresé a Granada aún no había cumplido los seis años. Tenía un nuevo hermano, aunque mis primeros recuerdos sobre él son de un par de años más tarde.

Había sido nombrado un nuevo maestro para la escuela del barrio y cuando me incorporé, en el mes de Enero, me costó algún trabajo hacerme a la nueva situación. 

De los años 1960 a 1964, como antes te he comentado, mis recuerdos no son tan nítidos como los anteriores, así que es posible que mi relato a partir de ahora no siga un orden cronológico.

La vida en el barrio era tranquila. En la temporada escolar asistíamos a la escuela por la mañana y por la tarde. Apenas teníamos tiempo para jugar, con excepción del sábado por la tarde y el domingo. Cuando los días se iban alargando, ese tiempo de juego se ampliaba, hasta la fecha en la que nos daban las vacaciones, si no recuerdo mal, a finales del mes de Mayo. El período vacacional era largo, -volvíamos a las clases en Octubre-, por lo que disponíamos de tiempo suficiente para disfrutar de la libertad que nos proporcionaba vivir en un entorno colindante con la vega.

Pronto llegó un nuevo hermano, por lo que los mayores, -mis hermanas y yo-, empezamos a asumir algunas responsabilidades en la casa. Nos encargábamos de cuidar a los más pequeños y realizar otras actividades, como ir a las cortijadas cercanas para comprar leche, huevos, frutas y otro tipo de productos que se cultivaban en aquella zona de la Vega de Granada. De estas últimas tareas me encarga yo.

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18 Junio 2013

Querida Patricia:
Esta vez he tardado algo más en comunicarme contigo, pero aquí estoy de nuevo decidido a continuar "hurgando" en mi memoria y seguir compartiendo contigo los recuerdos de mi niñez.
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La calle “A”, o primera, de nuestra barriada, estaba situada frente al río Beiro, de ahí que a la Barriada de la Juventud también se la conociese como “El Beiro” 

Colección privada - R. Viladomat.Desde las aceras de la calle hasta el río habría unos 70 u 80 metros. Inmediatamente después de la acera, había un espacio de unos 4 o 5 m. cubierto de pequeñas piedras, -chinos-, redondeadas que se extraían de las arenas de los ríos. Cumplían la misión de evitar, en la medida de lo posible, los barrizales en la época de lluvia y las polvaredas en las de estío.

Desde el límite de aquella calle al río existía una primera hilera de árboles, uno o dos frente a cada casa.  Eran principalmente falsas acacias, alguna acacia, un par de catalpas y otro par de amelias, a los que posteriormente se unieron algunos  árboles de morera, situados en una hilera a pocos metros de la anterior. Más allá de los árboles de morera se extendía un espacio de unos 55 metros sin chinos; había, algo más allá, otra hilera de árboles, -acacias, falsas acacias y algún que otro olmo-, éstos ya muy cerca del cauce del río.

Colindando con la ribera del Beiro se levantaba una tapia que delimitaba una antigua fábrica de azúcar de la que creo ya te he hablado con anterioridad. Para salir de la barriada teníamos un puente. Atravesado el mismo, existían dos carriles: uno, a la derecha, que discurría entre las entradas a la antigua fábrica de azúcar y a los depósito que allí tenía la CAMPSA, [nosotros “traducíamos” estas siglas como Carne Asada Masticada Podrida Se vende Aquí]. El otro, a la izquierda, era un estrecho carril que discurría entre el río y una vía de ferrocarril que, desde la estación de RENFE, llegaba a los depósitos de CAMPSA. Este carril estaba a un nivel bastante superior, -que se iba incrementando a medida que se acercaba a una carretera denominada Camino de Ronda-, al del río o la vía. Más allá del Camino de Ronda, [era la carretera que ponía en conexión la que unía Granada y Málaga por el interior, con la que lo hacía con la costa granadina], se encontraba la estación de ferrocarril.

En el año 1963 se produjeron unas tremendas inundaciones que afectaron de manera muy especial al Sacromonte granadino. Muchas de las cuevas quedaron totalmente derruidas, otras totalmente inhabitables y sólo algunas quedaron casi indemnes. Los habitantes del Sacromonte, en su mayoría de etnia gitana, tuvieron que ser desalojados y reinstalados en varias lugares de la ciudad.

Uno de ellos fue la antigua fábrica de azúcar, -o de pólvora, como nosotros la conocíamos-, situada frente a nuestro barrio, que empezó a denominarse "El Chinarral". Creo recordar camiones militares que llegaban cargados de hombres, mujeres y niños. El ejercito instaló en los terrenos de la fábrica tiendas de campaña, donde se cobijaban las familias. Poco después se empezaron a construir pequeñas casas de ladrillos, hasta que aquellos amplios terrenos de la fábrica se convirtieron en un poblado marginal que se mantuvo durante muchos años. A sus habitantes los conocíamos como “los damnificados”.

Ello cambió mucho nuestras vidas, perdiendo una buena parte de aquella plácida libertad de la que disfrutábamos en aquel idílico barrio.
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Pedro L. Alcántara
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Fuentes:
               Texto:  
                                         -  "Cartas a Patricia" - Colección privada. (R. Viladomat) 
               Fotografías:  
                                         -  Colección privada. (R. Viladomat) 
                                         -   http://www.otragranada.org/spip.php?article324
                                         -   Blog "Cádiar y mis cosas"